
Quiropráctica
CIENCIA, FILOSOFÍA Y ARTE
La quiropráctica es una profesión sanitaria centrada en la relación entre la columna vertebral, el sistema nervioso y el funcionamiento general del cuerpo. Se basa en el principio de que el cuerpo posee una capacidad natural de autorregulación y autocuración, una capacidad mediada directamente por el sistema nervioso.
El sistema nervioso
El sistema nervioso controla cada célula, tejido y órgano. Está protegido por el cráneo y la columna vertebral, que juntos forman el sistema nervioso central. Cuando se producen disfunciones mecánicas en la columna vertebral o las articulaciones (pérdida de movilidad, bloqueos, irritación tisular), la transmisión nerviosa puede verse afectada. Estas alteraciones pueden deberse a inflamación local, tensión muscular excesiva o presión mecánica sobre las estructuras nerviosas.
Estas irritaciones alteran la función del sistema nervioso en las zonas correspondientes, afectando a su vez los tejidos, órganos o estructuras que inerva. La calidad de la recuperación depende, por tanto, del estado del sistema nervioso, de la zona afectada y de la capacidad de adaptación del organismo.

Al restaurar la función articular óptima y reducir estas irritaciones mecánicas, la quiropráctica tiene como objetivo mejorar la regulación nerviosa, apoyar los procesos de recuperación y promover una función corporal más equilibrada, incluso para trastornos que no parecen estar directamente relacionados con la columna vertebral.
Las fases de la atención quiropráctica
La atención quiropráctica generalmente se organiza en tres etapas complementarias. Su duración varía según la condición del paciente, su estilo de vida y su capacidad de recuperación.
1. Fase inicial: alivio y preparación
Objetivo: reducir el dolor, disminuir la inflamación y restaurar la movilidad mínima.
Los tratamientos son más frecuentes. Se guía al cuerpo hacia un retorno gradual a un funcionamiento más estable .
2. Fase de estabilización: corrección y fortalecimiento
Objetivo: tratar la causa mecánica o funcional de los síntomas.
Las sesiones se vuelven menos frecuentes e incorporan una participación más activa del paciente (ejercicios, consejos posturales, manejo del estrés, estilo de vida).
Esta fase consolida las estructuras y mejora la resiliencia de los sistemas nervioso y musculoesquelético.
3. Fase de mantenimiento: prevención y optimización
Objetivo: mantener el progreso, prevenir recaídas y apoyar el potencial adaptativo del cuerpo.
Las visitas se espacian (cada pocos meses dependiendo de las necesidades).
Esta fase tiene como objetivo mantener el bienestar, optimizar la función articular y nerviosa y prevenir futuros desequilibrios.
